Una Custom ROM, como bien dice su nombre, es una ROM personalizada, adaptada, o customizada. También se llama ROM Cocinada. De este último término podemos intuir muchos detalles. Cuando uno cocina un plato de comida, utilizar los ingredientes que desea, y en función de estos el plato acaba siendo de una manera o de otra. Pues bien, con una ROM ocurre igual. Cuando cocinamos una ROM, podemos elegir los ingredientes de esa misma, para obtener el resultado final deseado. Entre esos ingredientes, nos encontramos determinadas aplicaciones que queremos que estén presentes.
Paso 1:
Para todas las operaciones en las que queremos realizar cambios más o menos profundos en nuestro dispositivo Android, ser root nos otorgará todos los permisos necesarios para llevarlas a cabo. En Fandroides ya escribimos un artículos explicando todas las claves.
El acceso root no viene de fábrica, ya que las compañías no quieren que toquemos y modifiquemos según que cosas sin que sepamos que hacemos. Por este motivo, para ser root deberemos utilizar métodos de terceros.
El proceso es variable dependiendo de cada terminal. Buscando en la red podéis encontrar el método indicado para vuestro terminal.
Paso 2:

El recovery nos permitirá acceder a funciones avanzadas cuando arranquemos. Todos los dispositivos ya llevan instalado un recovery de serie, pero necesitaremos uno especial que nos permita hacer unas determinadas acciones, por eso deberemos instalar el que necesitemos.
Hay muchos recoverys distintos, y cada uno tiene sus particularidades. Los dos más conocidos son Clockworkmod Recovery y TWRP.
Paso 3:
Aunque el proceso no es extremadamente complejo puede surgir algún error, y tener un backup completo de nuestro sistema nos permitirá restaurarlo en caso de fallo.
Desde el mismo recovery tenemos la opción de hacer un backup del sistema completo, lo cual es muy aconsejable. Si escogemos esta opción, el backup empezará a realizarse y se guardará en la memoria del terminal. En caso de error durante el proceso de instalación de la ROM solo deberemos volver a iniciar en modo recovery y restaurar el backup. Más sencillo imposible
Paso 4:
- Guardamos la ROM que hayamos descargado en la memoria de nuestro dispositivo.
- Accedemos al recovery y escogemos la opción de flashear una rom.
- Seleccionamos la ROM de la memoria de nuestro Android.
- En las opciones le diremos que haga un wipe completo y que limpie la Dalvik Cache.
- Le daremos a flash o a instalar (depende del recovery) y el proceso se iniciará.
En pocos minutos la ROM estará instalada y tras un reinicio ya podréis disfrutarla. A tener en cuenta que muchas ROMS no llevan las Google Apps intaladas. Para solucionar esto debemos o bien ir a la página de descarga de la ROM para saber como conseguirlas o bien utilizar la aplicación Gapps Manager.
Después, si de da el caso, restauraremos los backups de las aplicaciones para no perder ningún dato.
Si hemos seguido los pasos correctamente no debería faltar nada más y ya podemos disfrutar de nuestra nueva ROM.